Estamos en pleno Twitchtober, y hoy, día 17, toca música. Entre tantas criaturas, dioses y patos filósofos como han ido pasando por aquí, hoy le toca el turno al Dagda, el gran dios de los Tuatha Dé Danann, y a su arpa Uaithne, capaz de hacer llorar, reír y dormir a quien la escuche.
Os dejo a continuación el poema. Espero que suene bien en vuestra cabeza.
El arpa de Dagda
En la colina de Brú na Bóinne
el Dagda despierta su arpa de roble.
Cuatro cuerdas tiene, y cada una
guarda una estación dormida.
Cuando toca la primera,
llora la tierra, y el llanto es música;
cuando toca la segunda,
la risa sube desde las raíces;
con la tercera, el sueño cae
como niebla sobre los guerreros;
y con la cuarta, nadie sabe
si es amanecer o recuerdo.
El arpa se llama Uaithne,
y obedece solo a su dueño.
Una vez, en plena batalla,
la robaron los fomorianos.
El Dagda caminó hasta su sala
y la llamó sin alzar la voz.
Ella vino volando por el aire,
matando a nueve hombres a su paso,
y se echó en sus brazos
como un animal fiel.
Desde entonces, dicen en Irlanda,
cuando el viento atraviesa los robles
y algo parece cantar sin boca,
es el Dagda afinando el año
para que nunca deje de girar.

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